Las palenqueras y el arte de trenzar el cabello

A orillas de la playa de Cartagena están las palenqueras , dedicadas al oficio de peinar y hacer las trenzas desde cómodas sillas donde contarán historias y podrán realizar sus exóticos peinados y enormes espejos que permitirán a la clientela apreciar su nuevo look.

Allí podrán acudir aquellas “cachacas” de Bogotá de piel blanca y largas cabelleras que como recuerdo de que estuvieron en Cartagena se hacen peinar delgadas trenzas con diferentes figuras y adornadas con cuencas o chaquiras de colores.

Son decenas de morenas que día a día recorren las playas de Bocagrande y El Laguito y en cualquier improvisada silla realizan su trabajo. Cobran de tres a siete mil pesos por peinado, dependiendo de la cantidad de trenzas y la clase de cabello.

De acuerdo con el programa de la Alcaldía, estás mujeres tendrían unos módulos y quedarían ubicados en cercanías a los hoteles Capilla del Mar y Caribe, por ser de más afluencia turística. Las peinadoras estarán carnetizadas y lucirán bellos vestidos multicolores. Estos salones entrarán a funcionar una vez terminen los estudios y el censo que realiza la administración distrital.

Igualmente adelantarán una campaña para que los turistas sepan en qué lugar fueron ubicadas las peinadoras. “Trenzar es más que una cuestión de estética”, sentencia que hace concluir que no en vano, este fue uno de los eventos más hermosos del 42 SNA. Se conjuga cultura, arte e historia.

Estos peinados además de ser una hermosa demostración de la estética afro, son muy importantes y significativos en tanto que jugaron un papel fundamental en la independencia de algunos esclavizados como lo afirma Emilia Eneyda Valencia, investigadora, peinadora y creadora del concurso “Tejiendo Esperanzas”, “de acuerdo con el rastreo histórico, en la época de la colonia, las mujeres negras sentadas en los corredores de las casas divisaban el paisaje y en la cabeza de las más pequeñas elaboraban unos peinados cuyas formas semejaban especies de mapas, por donde indicaban los caminos que debían seguir sobre todo los hombres mayores para poder escaparse. Estos mapas constituían códigos secretos de planeación de fugas, indicaban la posición de los ríos, árboles, montañas y también la ubicación de las tropas (de ahí el nombre que se le atribuye a las trenzas) para que los cimarrones pudieran evadirse y alcanzar su libertad”.

VN:F [1.9.15_1155]
Calificación: 0.0/10 (0 Votos)

Deja un comentario